Fríjoles mungo y adzuki, deliciosos y muy poderosos
Jenny Soler | Sept 15 2.025


Categorías: Recetas, Proteínas, Nutrición y Salud
Fríjoles pequeños súper poderosos! En las fotos anteriores: fríjol mungo, ese plato fue para mí una proteína relajante! ✨✨💪😀🙏❤🌎 con vegetales (brócoli, tomates cherry y hojas orientales: tatsoi);
No sólo es el aporte proteico sino que también sentí como mi cuerpo se relajó! Hay comida que lo puede tensionar y también existe la que lo puede relajar.
Como he dicho en otras publicaciones, esto puede variar según el tipo de fisiología de cada persona; y de lo que en un momento preciso necesitamos para equilibrarnos, nutrirnos y relajarnos.
En general, los alimentos que nos ayudan a equilibrar el pH sanguíneo (que debe ser ligeramente alcalino) nos generarán este tipo de sensación de vitalidad y relajación.
El plato de la foto anterior, lo hice rapidísimo; cocino neutros los fríjoles (los ven en crudo, en la segunda foto) para varios días;
ese día tomé una parte, los sofreí con mínimo aceite de ajonjolí, sal y un poquito de churnas del ayurveda (mezclas de especias, que compro listas); aparte, sofreí el brócoli; quedó riquísimo!
Mungo – Alimento tesoro
También me encantaron en una sopita que hice unos días después, con papita, cebolla puerro y romero fresco picado.
El fríjol mungo es depurativo y suave de digerir; germinado también es riquísimo (de estos se originan las raíces chinas); contiene vitaminas A, B1, B2, B3, ácido fólico, calcio, hierro y fósforo.
Adzuki – Alimento tesoro
Por otro lado, en las siguientes fotos, les muestro otro de mis favoritos: fríjol adzuki! Con forma de riñón! Y sirve para apoyar su función! Muy vitalizantes y los más suaves para el páncreas por tener el índice glicémico más bajo entre los granos.
En la última foto, con arroz integral hecho con cúrcuma, semillas de cilantro y orégano.
Hace rato no los veía; en Colombia hay pequeños cultivos, y a veces también los importan; son muy típicos en China y Japón, incluso en postres! Hoy los voy a comer en una ensalada 😀😀
Los compré en el restaurante: “El comedor transformación” en su nueva sede de la calle 70 #15-18, una cuadra abajo de la Caracas, en Bogotá (no patrocinan este post, sólo les cuento; ese lugar es muy bueno).



