La madre naturaleza expresando el amor celestial
Jenny Soler | Marzo 18 2.026

Categorías: Transformación Interior
Los símbolos en el mundo físico no son casuales.
Aunque parezca en la superficie que estamos en un mundo en donde hay peligros, carencia, enfermedad… podremos verificar, no por teorías de otras personas, sino cada uno por experiencia directa; que en realidad, no estamos solos, vulnerables ante ese tipo de experiencias
Estamos acompañados, guiados y protegidos por una poderosa, sabia y amorosa fuerza superior (cada uno le puede dar el nombre que mejor sienta en su corazón, yo la llamo Padre Celestial; los físicos cuánticos la llaman: principio organizador del universo, campo unificado…)
Para poder ver más clara y concretamente esta fuerza en nuestra vida, antes es necesario abrir nuestra mente a la posibilidad de su existencia, no se trata de creer, sino de estar abiertos a esa posibilidad y comprobar por nosotros mismos.
La voluntad de esa fuerza superior, es que estemos sanos, en todos los aspectos y que nuestra vida florezca, fluya y sea plena.
Si abrimos nuestra mente y nuestro corazón a su presencia real acompañándonos a cada uno de nosotros, se nos darán los medios y la guía para lograrlo.
Precisamente las experiencias poco agradables, provienen de las creencias habituales en la impotencia ante la enfermedad, carencias… y en el desconocimiento de esta poderosa ayuda, con la que contamos.
Esa fuerza superior, respeta lo que decidamos creer y las correspondencias que creamos en el mundo físico, a través de dichas creencias.
Pero quiere que seamos libres de creencias limitantes y accedamos a una vida maravillosa, sin miedos, con confianza, abundancia, fluidez…
“Conoceréis la verdad y la verdad os hará libres” dijo Jesús 😃🙏💪💜💜
Qué inspiración le puede dar a uno una papa! Jajaj
Aquí, en otras publicaciones, encuentran otros símbolos similares, que se me han presentado. Manifestaciones del Amor celestial, a través de la madre naturaleza😃😃por ejemplo, la del Cubio Con Forma De Duende, que mi mama me regaló (de la huerta urbana de su edificio)
