Técnica para cocinar legumbres con mejor digestión
Jenny Soler | Febrero 18 2.026

Categorías: Nutrición y Salud
En esta foto, fríjol mungo; no obstante, la técnica a continuación, aplica a cualquier legumbre;
La espumita densa de esta foto, se produce durante la cocción y hay que desecharla!! Son residuos que contienen los granos secos, que es mejor no comer! en algunas legumbres sale menos espuma, esta depende del tiempo de almacenamiento, tipo de legumbre y proceso de producción.
En la siguiente foto, ven el fríjol mungo crudo:

Técnica
1. Lavar el fríjol
2. Remojarlo toda la noche en agua filtrada, debe quedar bien cubierto; con agua que exceda su volumen, porque van absorbiendo el agua; siempre deben estar cubiertos
3. Desechar el agua de remojo y enjuagar
4. Ponerlos en olla a presión, con agua fresca filtrada, que los sobrepase en la cuarta parte de su volumen
5. Agregar un trocito de alga kombu; esta alga hace más digeribles las legumbres y es súper para el metabolismo; pero tiene contraindicaciones en algunas patologías de tiroides, debido al yodo que contiene.
6. Cocinar a fuego alto con la olla destapada; al comenzar a hervir se empieza a formar la espumita en el centro
Como ya lo mencioné, según el tipo de legumbre se genera más o menos espuma; hoy por ejemplo, cociné frijol tipo “cargamanto” alargado rojo y casi no salió espuma; en cambio esta de la foto fue abundante y además densa, sólida!
7. Sacar la espuma con un cucharón y desechar
8. Tapar la olla a presión, cocinar a fuego medio-alto, dejar que alcance la máxima presión y bajar la temperatura de cocción para tener la mínima presión
9. Cocinar a mínima presión por 40- 90 minutos; los tiempos más largos son para fríjol caraota (negro) y “bola roja” , y los tiempos más cortos, para legumbres pequeñas y más blandas, como lentejas y mungo; a los garbanzos les doy 60 minutos.
Esta técnica ayuda a que la digestión sea más fácil; después de enfriar, guardar en la nevera, sin saborizar (así se conservan mejor) e ir utilizando según la necesidad.
Otras ayudas a la digestión:
– Después de cocinados, prepararlos con especias anti-inflamatorias, como jengibre, chile habanero, comino, tomillo, cúrcuma…
– Cuidar las combinaciones con otros alimentos, favorecer vegetales y reforzar la microbiota con alguna bebida fermentada media hora antes; también puede ayudar la piña, por su enzima bromelina, que descompone las proteínas
